¿Sigues usando Windows pero sientes curiosidad por probar algo diferente? Ubuntu es un sistema operativo libre, seguro y fácil de usar que cada vez más personas adoptan. Si eres principiante en el mundo de Linux, no te preocupes: aquí te explico de forma clara y con ejemplos por qué dar el salto a Ubuntu puede ser una gran decisión.
1. Es gratuito y legal
Con Windows muchas veces necesitas pagar licencias, y si instalas una copia pirata corres el riesgo de virus, bloqueos y problemas legales.
Ubuntu, en cambio, es totalmente gratis y legal. No importa si lo instalas en una, dos o diez computadoras: nunca tendrás que pagar licencias. Además, las actualizaciones son continuas y no hay costos ocultos, ni publicidad. Si tienes una empresa esto puede ser una muy buena ventaja.
Ejemplo: si armas una computadora nueva para la escuela o el trabajo, puedes instalar Ubuntu sin gastar un solo peso en software adicional.

2. Mayor seguridad sin antivirus
En Windows es casi obligatorio instalar un antivirus, y muchos de ellos consumen memoria y recursos.
En Ubuntu, los virus son extremadamente raros. El sistema está diseñado con permisos de usuario que dificultan la instalación de software malicioso sin tu autorización.
Ejemplo: puedes navegar, descargar documentos o conectar tu USB sin preocuparte de que el sistema se infecte fácilmente.

3. Más rápido y ligero
¿Tu computadora con Windows se volvió lenta con el tiempo? Ubuntu aprovecha mejor los recursos de tu PC. Incluso en computadoras viejas, puede funcionar con fluidez.
Al no tener tantos programas en segundo plano ni procesos pesados, el arranque y la ejecución de aplicaciones son mucho más rápidos.
Ejemplo: una laptop de 2014 con 4 GB de RAM puede volverse perfectamente usable para navegar, estudiar y trabajar con Ubuntu, mientras que con Windows 10 probablemente se alente.

4. Tienda de software sencilla y gratuita
Ubuntu tiene su propia tienda de aplicaciones, muy parecida a la Google Play Store. Ahí puedes buscar e instalar programas con un solo clic, sin necesidad de descargar archivos de páginas desconocidas ni preocuparte de virus.
La mayoría del software es gratuito y abarca desde ofimática (LibreOffice) hasta edición de imágenes (GIMP) o videojuegos (Steam).
Ejemplo: si necesitas un programa para editar PDF, basta con abrir la tienda, escribir “PDF” y elegir entre varias opciones gratuitas y seguras.

5. Una comunidad que te respalda
Si en Windows te surge un error extraño, muchas veces dependes de soporte técnico o foros poco claros. En cambio, Ubuntu cuenta con una comunidad enorme de usuarios dispuestos a ayudar.
Existen foros, grupos en redes sociales y tutoriales en video que explican paso a paso cómo resolver casi cualquier problema. Sin duda, esta es la parte que más disfruto, ya que ante cualquier problema siempre habrá alguien que esté dispuesto a ayudar.
Ejemplo: si no sabes cómo conectar tu impresora, con solo buscar “Ubuntu + nombre de tu impresora” en internet encontrarás guías detalladas y fáciles de seguir.
Cambiar de Windows a Ubuntu no solo significa ahorrar dinero, también obtienes seguridad, velocidad, un catálogo de software gratuito y el respaldo de una gran comunidad. Si eres principiante, no te preocupes: Ubuntu está diseñado para ser amigable y fácil de aprender.
¿Y tú? ¿Te animas a dar el salto y probar Ubuntu?


